Sus veinte habitaciones, distribuidas en una finca de 1,5 hectáreas, invitan a disfrutar del silencio, la lectura o la contemplación. Heredera del espíritu austero del Camino y del antiguo Convento de San Francisco del siglo XIV, la Quinta combina la elegancia contemporánea con la autenticidad rural, ofreciendo una experiencia única de confort, historia y hospitalidad.

